Por: Alvaro Jijón
ajijon@conquito.org.ec
El teletrabajo es una alternativa innovadora que se diferencia del trabajo tradicional porque no se desarrolla necesariamente desde un espacio físico determinado y porque requiere de la incorporación de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Es decir, se puede trabajar desde la casa o desde cualquier otro espacio, ya que el contacto con los clientes, proveedores o empresas se establece por medio de un soporte electrónico.
El teletrabajo es una alternativa innovadora que se diferencia del trabajo tradicional porque no se desarrolla necesariamente desde un espacio físico determinado y porque requiere de la incorporación de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Es decir, se puede trabajar desde la casa o desde cualquier otro espacio, ya que el contacto con los clientes, proveedores o empresas se establece por medio de un soporte electrónico.
Expertos lo ven como una interesante opción para mujeres jefas de hogar, personas con capacidades diferentes y para quines necesitan o prefieren trabajar desde su casa o bajo un esquema diferente al tradicional, ya que esencialmente el teletrabajo, supone una manera flexible de organización.
En Ecuador se está avanzando para regular este modelo de trabajo y velar sobre todo por los derechos y obligaciones de las personas que opten por el teletrabajo. Cabe señalar que como una forma de emplearse mantiene las formas tradicionales de contratación, a plazo fijo, por horas, por servicios profesionales, entre otras, lo que cambia es la manera en la que el empleado es añadido a la cadena de valor de la organización ya que aunque el empleado ya no requiera movilizarse diariamente desde y hacia su lugar de trabajo, las tareas, las herramientas, métodos y procedimientos son los definidos por la organización.
Algunos antecedentes del teletrabajo en Ecuador
En 2001 vía decreto Ejecutivo se conformó la Comisión Nacional de Conectividad, organismo interinstitucional encargado de desarrollar una agenda a nivel nacional en esta materia, un año después se aprobó la Agenda Nacional de Conectividad y se declaró como política prioritaria del Estado. Sin embargo y a pesar de que han proliferado de manera aislada agencias del Estado, gobiernos locales; del sector privado y sociedad civil en esta área, no existe al momento una estrategia a nivel nacional para el desarrollo de la sociedad de la Información.
Entre los escollos que de deben librar y para lo cual se revisó las cargas impositivas al Internet, están pendientes bajar los todavía altos costos al acceso al Internet, racionalizar costos de frecuencias, la adopción de políticas para explotación eficiente del bandas aptas para servicios de conectividad, estimular el desarrollo de un plan regulatorio del teletrabajo como opción legalmente válida en el país, desarrollar programas para acceder a computadores de menor costo, la conformación de telecentros y un agresivo plan de sensibilización y alfabetización digital.
Un plan de 6 pasos
· Análisis de costos y beneficios.
· Fijar objetivos.
· Comprometer a los mandos superiores
· Comunicación a los posibles teletrabajadores y selección
· Capacitación
· Monitoreo y evaluación
Se hace evidente la necesidad de promover una cultura sobre esta alternativa de trabajo y de contar con una política de Estado eficiente y dispuesta a incentivar la promoción de recursos y la regulación del mercado laboral del teletrabajo. Para especialistas del sector es prioritario conformar un grupo que lidere estos temas al más alto nivel y una agenda que delinee las prioridades y estrategias nacionales.
El desarrollo de la tecnológica en los dos últimos años ha transformado profundamente el panorama y situación del país en términos de acceso a la información y diversificación de habilidades laborales pero no existe un modelo de estrategia probado a nivel legal. Por ejemplo, una gran limitante es la diferencia entre conectividad y acceso, lo que supone una barrera para el desarrollo del trabajo a distancia; tampoco se cuenta con una metodología para medir la capacidad instalada y potencial de mano de obra calificada en este tema, sin embargo, es interesante ver como la globalización de la información por medio del Internet ha llevado a que en Ecuador se practique de manera rudimentaria y empírica el teletrabajo.
Empresas que teletrabajan en Ecuador
En Ecuador compañías como Primax (Ex Shell), HP, Intel, Compañía de Seguros Ecuatoriano Suiza, Seguros Equinoccial y Tecnogroup lo aplican con buenos resultados
Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, entre otros, son canales válidos y abiertos que han desbordado la capacidad de respuesta en muchos países en términos de teletrabajo, lo que sumado a la inmensa oferta de libre conexión de la Internet a llevado a que en países como el nuestro, muchas personas, aunque de manera empírica, se una a esta nueva propuesta de trabajo a distancia, de igual manera las empresas que demandan mano de obra bajo esta modalidad.
Algunas consideraciones para tomar en cuenta
Para muchos el teletrabajdor suele abusar de la comodidad de trabajar en casa y suele terminar auto explotándose. Piense bien en el período de transición a este nuevo esquema pues si va a trabajar en su casa debe regirse a horarios y metas al igual que si estuviera presente en la empresa que lo ha contratado y esto es muy importante si quiere conservar el puesto de trabajo.
Otro aspecto fundamental que se debe cuidar, el legal. Hay que definir muy bien las reglas del juego, ya que lo único que cambia es el lugar donde se trabaja por lo que se recomienda que previamente se firme un contrato y se determinen los derechos y obligaciones del empleado.
Si usted es un empresario que piensa en contratar teletrabajadores, le invito a pensar en lo siguiente ¿cómo hará para garantizar la localización y comunicación con el teletrabajador?, asegúrese de clarificar las políticas, procedimientos y presupuesto, recuerde que aun a distancia el trabajador lleva la imagen de su empresa por lo que se sugiere entregar la debida capacitación y entrenamiento.
Muchos ven como una desventaja el no poder medir el tiempo real de trabajo de su empleado, sin embargo una manera de solucionarlo es contratar por objetivos alcanzados.
¿Usted es su jefe?, pues bien diséñese una plan de desarrollo de carrera, no querrá quedarse ahí donde está ¿no?, es decir su propio jefe, analice bien la frecuencia con la que se teletrabajará, cómo será su agenda, ¿fija o flexible?, donde ¿teletrabajará?
Si bien existen algunas desventajas en esta modalidad de trabajo, entre ellas porque reduce el contacto personal o la socialización, importante para el desarrollo de las personas, existen también varias ventajas que entregamos a consideración.
Algunos beneficios
Reduce los tiempos de traslado entre el hogar y su lugar de trabajo. Un trabajador que emplea a diario 60 minutos en cada uno de estos viajes dedica 10 horas a la semana en esta actividad poco productiva.
Sugiere una reducción en los costos de movilización sea en pasajes o gasolina
Reduce el estrés que provoca el tráfico, los retrasos entre otros
Es una alternativa para las personas discapacitadas
Bien organizado tiende a flexibilizar los horarios de cara a conciliar el trabajo, ocio y familia
Potencia la autonomía del trabajador
Reduce los costos fijos de la oficina
Se puede contratar a personas o profesionales que no existen en el ámbito geográfico concreto