Muestra respeto y atención Una vez que hayas encarado al empleado, escucha atentamente lo que desea compartirte, no lo interrumpas y, de preferencia, toma nota de las ideas que quieras retomar para discutir puntos importantes. Pregúntale si sabe cómo puede modificar y resolver lo que le molesta, ya que es importante que él participe en la solución del conflicto, pues ello lo compromete. Si no tiene alguna estrategia inmediata, pídele que piense en alguna e intercambien ideas. Es importante que sienta que tú estás comprometido en la misma medida, sin sustituir la responsabilidad de sus actos. Establece planes y estrategias Identifica con él diferentes acciones viables adicionales para trabajar y establezcan compromisos de ambas partes. Por difícil que sea, no te cierres a las propuestas iniciales de tu empleado, por descabelladas o ingenuas que parezcan. Antes de negarte rotundamente y cerrar cualquier posibilidad de diálogo y acuerdo, pídele que te explique mejor y describa cómo pueden hacerlas viables. Planea con él una segunda sesión para medir el avance de las acciones, así como el impacto logrado. Agradece su participación y aliéntalo a trabajar en los compromisos establecidos. El reconocimiento es importante No olvides en reconocer lo que tu empleado está haciendo bien. Destacar las acciones que lo distinguen de los demás es la mejor manera para que continúe haciéndolo. Recuerda que siempre es importante mantener una comunicación abierta y cordial con todos tus colaboradores, ya que necesitas de todo su compromiso para cumplir con los objetivos del área. Un equipo motivado siempre te sorprenderá y juntos elevarán los resultados e imagen del área a tu cargo, lo que además de beneficiar a la empresa, te ayudará en primera instancia a ti. Fuente: http://www.tudecides.com.mx |